Hay una crisis silenciosa en los departamentos de marketing modernos. Vemos a marcas obsesionadas con contratar al mejor Community Manager, al mejor creador de Reels y al fotógrafo más estético. Se gastan fortunas en «crecer en redes». Celebran llegar a los 10k, 50k o 100k seguidores como si hubieran ganado el Tour de Francia.
Mientras tanto, la persona encargada del Email Marketing (si es que existe) suele ser el becario, o alguien que envía un newsletter genérico el viernes por la tarde «para cumplir».
En SmarkCross, esto nos parece una aberración financiera.
Si analizamos la cuenta de resultados de cualquier e-commerce rentable (de bicis o de lo que sea), la conclusión es siempre la misma: Las redes sociales son para el ego. El email es para el banco.
El mito del «Terreno Alquilado»
El problema de basar tu negocio en Instagram, TikTok o LinkedIn es que estás construyendo tu casa en un terreno que no es tuyo. Es de Zuckerberg o de ByteDance.
- Mañana cambian el algoritmo y tu alcance baja un 80%.
- Mañana te cierran la cuenta por error y tu negocio desaparece.
- Mañana deciden que para que tus seguidores te vean, tienes que pagar.
Tus seguidores no son tuyos. Son usuarios de Instagram que a veces te ven.
El Email Marketing es propiedad. Esa lista de correos es tu activo más valioso. Nadie te la puede quitar. Nadie te puede impedir llegar a su bandeja de entrada. Es el único canal donde tú controlas el mensaje, el tiempo y el destino.
La Psicología del «Momento de Calma»
Aquí está la clave que muchas marcas ignoran: El contexto lo es todo.
Cuando un usuario está en Instagram, está buscando dopamina rápida. Hace scroll a velocidad de la luz. Está distraído, viendo memes, noticias, culos y bicis. Todo mezclado. Interrumpirle ahí para venderle algo es como intentar vender seguros en una discoteca a las 3 de la mañana. Hay demasiado ruido.
Cuando un usuario abre su Email, la mentalidad cambia.
- Está en modo «gestión».
- Está tranquilo.
- Está prestando atención uno a uno.
Si alguien abre tu correo, lee tu historia y hace clic en un enlace, ha tomado una decisión consciente. No es un like impulsivo. Es un paso hacia la compra.
Ese usuario que interactúa desde la calma vale 100 veces más que el que te da un like mientras espera el autobús.
Sorteos vs. Lealtad: La trampa de los números
Hemos visto marcas de ciclismo hacer sorteos gigantes: «Sorteamos una bici de 3.000€ entre todos los que nos sigan». Resultado: Ganan 20.000 seguidores en una semana. Realidad: Han atraído a 20.000 cazadores de gangas que no tienen ningún interés en la marca, solo quieren el regalo. El día después del sorteo, o dejan de seguirte o te ignoran para siempre.
El Email Marketing bien hecho es lo opuesto. Es alguien que se suscribe voluntariamente porque le interesa lo que dices, no lo que regalas. Es una relación de confianza. Tú le das valor (consejos de mecánica, rutas, historias inspiradoras) y él te da su tiempo.
Cuando llegue el momento de vender, ¿quién crees que comprará? ¿El cazagangas de Instagram o el suscriptor que lleva 6 meses leyendo tus consejos cada semana?
El puesto más importante de la empresa
Por eso afirmamos que el Email Marketer (o CRM Manager) será el perfil más cotizado de la próxima década. No es la persona que «manda correos». Es la persona que:
- Segmenta: Sabe quién compró una bici de carretera y no le intenta vender una de montaña.
- Automatiza: Diseña el viaje del cliente para que se sienta cuidado sin intervención humana.
- Monetiza: Es capaz de generar 50.000€ en ventas enviando un solo mensaje bien redactado a la lista correcta.
Conclusión: Deja de gritar en la plaza y empieza a invitar a casa
Las redes sociales son la plaza del pueblo: hay ruido, gente gritando y mucho movimiento. Está bien para que te vean. El Email es el salón de tu casa: invitas a pasar a quien quieres, le sirves un café y hablas tranquilo.
En SmarkCross usamos las redes para una sola cosa: Sacar a la gente de la plaza y llevarla al salón. Dejamos de buscar likes y empezamos a buscar emails. Porque cuando tienes el email, tienes el control. Y cuando tienes el control, tienes un negocio, no solo una cuenta de fans.

